domingo, 26 de octubre de 2025

MOP

 

Marta Ortega y Annie Leibovitz anuncian la que será la exposición de la temporada en A Coruña

La Fundación MOP inaugurará el 22 de noviembre 'Wonderland', la primera gran retrospectiva de la mítica fotógrafa en España. "Annie tiene un talento mágico", dice Ortega


Marta Ortega con Tom Penn, en una exposición anterior. (Cedida)

Coruña se convertirá este otoño en lugar de referencia para la fotografía internacional con la llegada de 'Wonderland', la primera gran retrospectiva en España de Annie Leibovitz. La muestra, organizada por la Fundación Marta Ortega Pérez (MOP), abrirá sus puertas el 22 de noviembre en el Muelle de Batería y permanecerá hasta el 1 de mayo de 2026. Se trata de una gran apuesta por parte de la institución que lidera la presidenta de Inditex y permitirá recorrer más de medio siglo de trabajo de la artista que ha redefinido la manera en que vemos a las celebridades y al mundo de la moda. Suyos son los últimos retratos de los Reyes, encargados por el Banco de España.

 

La exposición se articula en cuatro secciones. El recorrido comienza con una instalación inmersiva que revive su experiencia junto a los Rolling Stones en 1975, cuando Mick Jagger la invitó a documentar la gira de la banda. Ese trabajo marcó el inicio de una carrera meteórica que pronto la situó en la órbita de los grandes nombres de la música, el arte y la política, captando retratos inolvidables de figuras como John Lennon, Bob Dylan, Patti Smith o Keith Richards.

                      Los Reyes, junto a Annie Leibovitz y sus retratos en el Banco de España. (EFE)

Tras esto, vendrán las secciones 'Early Years' y 'Stream of Consciousness', donde se mostrará la evolución de su lenguaje visual y se contará el proceso creativo que la ha acompañado durante décadas. Allí conviven retratos de escritores, intérpretes y artistas plásticos con paisajes y escenas íntimas que reflejan la mirada narrativa de Leibovitz, capaz de contar una historia completa en un único disparo. La última parte, que da título a la muestra, reúne más de un centenar de imágenes de moda —muchas nunca antes expuestas— que consolidan su aportación a la historia visual contemporánea.

 

La presidenta de la Fundación, Marta Ortega, subraya la relevancia de que Leibovitz sea la primera mujer en protagonizar una de las grandes exposiciones de fotografía que impulsa el programa de la institución. “Annie posee un talento mágico para captar el aura de las personas que retrata”, afirma Ortega, quien destaca la dignidad y sensibilidad con que la fotógrafa ha representado a las mujeres a lo largo de su trayectoria. Sus imágenes, añade, “nos van desvelando secretos con cada nueva mirada”.

Ben Stiller, Jacquetta Wheeler, Ai Tominaga, Karolina Kurkova, Oluchi Onweagba, and Stella Tennant, 'Paris', 2001. © Annie Leibovitz

Aunque Leibovitz nunca se consideró a sí misma fotógrafa de moda, sus trabajos para 'Vogue' a partir de 1993 marcaron un antes y un después en la narrativa visual de la revista. Inspirada en los cuentos que leía a sus hijas, construyó escenas de aire fantástico que hoy forman parte del imaginario colectivo. De hecho, su obra demuestra que los límites entre el retrato documental y la puesta en escena artística son mucho más porosos de lo que parecía, situándola en una posición única dentro de la fotografía contemporánea.

Para completar la experiencia, la Fundación MOP ha producido una película y una publicación que incluyen entrevistas con algunos de los colaboradores más cercanos a Leibovitz, entre ellos Bruce Springsteen, Gloria Steinem o Tina Brown. Con 'Wonderland', A Coruña se convertirá en referente internacional en el ámbito de la fotografía y ofrecerá al público la oportunidad de adentrarse en un universo creativo que ha marcado a varias generaciones.

(EL CONFIDENCIAL)



miércoles, 22 de octubre de 2025

RAMON ENRICH

 

Ramon Enrich y sus dos hijos artistas que conviven en un taller industrial en Igualada


Tres artistas de dos generaciones, padre y dos hijos, Enric. R e Isidre Enrich, forman una estirpe artística única. Comparten taller, visión y creatividad en un estudio del Rec de Igualada, entre viejas fábricas textiles


En Eivissa el pasado verano. En la exposición conjunta 'Enrich' ³, comisariada por Luis Galliusi.

 Ana G.


El estudio de Ramon Enrich en el barrio del Rec de Igualada, el que durante siglos acogió adoberías y otros oficios, es tan caótico como uno se imagina un taller de artistas. Está lleno de trapos, cuadros a medio pintar, potes y baldes que hacen que el miedo de derramar algo sin querer siempre esté presente. En una pared destacan una escalera de colores que denota mucho trasiego arriba y abajo de los lienzos y un cuadro casi terminado que refleja el estilo de Ramon Enrich, una pintura con dos fábricas y dos chimeneas que parecen agujas y que habla del manejo de espacios, proporciones y tonalidades intensas. “Se llama Dos aguas, por los tejados”, explica el pintor conocido por sus paisajes industriales y arquitectónicos con toques de surrealismo moderado.

Ramon Enrich (Igualada, 1968) ha transmitido su vocación artística a sus dos hijos, que firman sus obras como Enrich.R, el primogénito, e Isidre Enrich, el más joven. Un legado familiar que ya inició su abuelo, un fabricante textil con talento y vocación para el dibujo y una gran pasión por las artes. Los tres trabajan por separado, pero comparten familia, estudio, herencia, una exposición conjunta que ha sido una de las grandes propuestas del Estudio Laterna de Eivissa este verano, y varias características comunes en su estilo, como los colores terrosos del Mediterráneo que visten los paisajes del padre, las composiciones abstractas de Enric. R y los lienzos florales de Isidre Enrich.

El origen de sus obras: una flor en el centro del lienzo

 Ritchie Jo

En las escenas inquietantes del padre, la luz levantina es intensa y suelen verse también edificios de carácter industrial que recuerdan a los de Igualada. “Me gusta mucho jugar con la ironía de lo que puedo construir pintando y que los arquitectos no pueden crear”, afirma en un diálogo compartido con sus hijos. “Mis pinturas son como visiones casi oníricas, sin funcionalidad, una representación escenográfica, un trompe à l'oeil, no son reales”, detalla el artista, que ha expuesto en galerías de Nueva York, Hong Kong, Berlín, Ámsterdam o Roma entre otras ciudades de referencia del arte vanguardista.

Para Ramón Enrich, lo peor que puede pasar en un cuadro es que sea cómodo, bonito e inexpresivo, y busca un punto de serenidad y, también, de “mala leche”, confiesa, y eso es en parte lo que ha querido traspasar a sus hijos. Padre e hijo mayor son los Ramones de Igualada. Ambos comparten el o nombre, pero Enrich. R., nacido en el 2001, renunció a utilizarlo para evitar confusiones y decidió girar apellido y nombre. 

Mi obra es como una ventana al mundo que no puedo poner en palabras porque el origen siempre es múltiple”

Enrich. R

Enrich. R pretende decir mucho con poco, apenas unos trazos y unas líneas, una exploración del movimiento a través del arte más abstracto. “La línea, la forma, la degradación, el agua… son elementos que son excusas para crear algo que lleve a cuestionar sobre el proceso, sobre la gravedad de las cosas”, describe con convicción.

Ramon Enrich, en sus inicios como artista, pasó temporadas en Frankfurt y Berlín, y es conocida su escapada al desierto de Texas para ir a ver a su ídolo Donald Judd y su amistad con David Hockney. Enrich. R comparte esos referentes y además se inspira en Brancusi, Rothko o Hernández Pijuan, pero sin renunciar a la luz mediterránea, intensa y profunda como su mirada, algo que tiene en común con su padre y su hermano.

“Me fui a Londres a conocer a Richard Long, le mandé un email donde le comentaba que crecimos en nuestra familia con sus libros y que siempre hemos homenajeado su trabajo en muchas de nuestras charlas, porque es muy sublime. Le pregunté si podía ir a visitarlo y me invitó a pasar un día con él, me recibió en su casa, comimos juntos y pasamos una tarde caminando por Hampstead. Fue genial, algo con valor añadido y al final fue como una relación abuelo nieto, hubo mucha naturalidad”, recuerda.


Enrich. R, que pese a su juventud ya ha expuesto en Nueva York, Berlín, Copenhague o Bilbao y ha participado en ferias como Art París o Estampa, intenta respetar la armonía y belleza de las formas mientras se plantea el misterio de la creación artística. El resultado son pinturas de formas asimétricas y fugaces que van más allá de lo superficial para adentrarse en lo que no se ve a simple vista. “Mi obra es como una ventana al mundo que no puedo poner en palabras porque el origen siempre es múltiple”, dice.

Por su parte, Isidre Enrich (Barcelona, 2002), el pequeño de la saga familiar, trabaja en la frontera entre el arte figurativo y el abstracto o, lo que es lo mismo, a medio camino entre el formato de su padre y el de su hermano mayor. Para él, todo comienza siempre con una flor en el centro del lienzo. A partir de esa forma reflexiona sobre el paso del tiempo y la belleza de lo que es lo mismo, a medio camino entre el formato de su padre y el de su hermano mayor. Para él, todo comienza siempre con una flor en el centro del lienzo. A partir de esa forma reflexiona sobre el paso del tiempo y la belleza de lo efímero. “Recuerdo que una vez comencé pintando flores tal como son, y luego empecé a cambiar los colores de las macetas hasta que pinté una flor toda de azul y me dije, pues esa es su identidad, y a mi padre le gustó mucho, y ya la dejé así”, explica Isidre.

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LA PINTORA DE LA LUZ

 

Isabel Guerra, la monja artista que empezó a pintar a los 15 años, presenta una nueva exposición en Madrid

El espacio Cultural Serrería Belga acoge una muestra con más de 30 obras de la artista, conocida como "la pintora de la luz".

Tenía tan solo 15 años, pero la madrileña Isabel Guerra ya estaba dejando su huella en el mundo del arte, inaugurando su primera exposición en la capital española. Pero su camino no solo la llevaría por las galerías, sino también a una profunda búsqueda espiritual que la condujo a ingresar, en 1970, al Monasterio Cisterciense de Santa Lucía en Zaragoza, donde, ya como monja, continuaría su prolífica carrera artística. Después, su talento no dejó de marcar hitos: ha sido reconocida como miembro honorífico de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis y como miembro correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Conocida como "la pintora de la luz" por su maestría en el manejo de este elemento, ahora su trabajo más reciente aterriza en la Fundación Ibercaja de Madrid.

El Espacio Cultural Serrería Belga acoge hasta el 19 de octubre, la exposición El fluir del tiempo. Organizada por la Fundación Ibercaja y con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, así como con la participación de Desirée Orús como comisaria, esta muestra marca el esperado regreso de la artista a la capital después de su última exposición en 2015.

La muestra es un viaje por la evolución artística de Isabel Guerra a lo largo de los últimos 12 años, reuniendo cerca de una treintena de obras. Las piezas reflejan la fusión de del clasicismo en su técnica, que se manifiesta en su dominio de la luz, con la modernidad, evidente en el tratamiento de texturas, la incorporación de fondos abstractos y el uso prominente del color.

El jondo respirar de un pueblo, 2023. Isabel Guerra.

Encuentro con el maestro en el camino de la historia y sus borrascas. La nevada, 2024. Isabel Guerra.

La exposición explora los géneros que más ha cultivado la artista, la figura y el paisaje. Y, entre las obras más destacadas, los visitantes podrán admirar por primera vez el retrato de Javier Lambán, expresidente aragonés recientemente fallecido, cedido expresamente por el Gobierno de Aragón para la muestra, o la obra Encuentro con el maestro en el camino de la historia y sus borrascas, un emotivo homenaje que la artista pintó a Francisco de Goya para su exposición en el Museo Goya de Fundación Ibercaja en 2024. Además, la muestra de pintura se completa con una serie de fotografías de Madrid, tomadas por la propia artista como un homenaje nostálgico a su ciudad natal.

( BAZAAR )

miércoles, 15 de octubre de 2025

ÁLVAREZ DE SOTOMAYOR

 

A Coruña acoge una exposición gratuita comisariada por el Prado sobre Álvarez de Sotomayor

La muestra, que cuenta con cuadros del pintor gallego y director del museo

 madrileño, se podrá visitar hasta el 11 de enero en la Fundación Barrié


Hasta el próximo 11 de enero, será posible visitar en A Coruña la exposición Fernando Álvarez de Sotomayor (1875-1960). Comisariada por el doctor Javier Barón, jefe de Pintura del Siglo XIX en el Prado, esta muestra sobre el pintor gallego y quien fue director del museo madrileño durante 30 años se puede visitar de manera totalmente gratuita de lunes a domingo en la Fundación Barrié.

En el acto inaugural, Barón, responsable de la exposición, explicó que la selección de 101 obras —que combina cuadros del pintor gallego con objetos personales— pretende mostrar toda la trayectoria del artista desde sus primeros dibujos formativos a finales del siglo XIX hasta pinturas de mediados del siglo XX.

Ubicada en el corazón de la Fundación Barrié, la exposición da la bienvenida al visitante con un autorretrato del propio Álvarez de Sotomayor, en un formato "horizontal y particular que indica la personalidad del propio artista y deja ver ya un filo de luz que está presente en otros de sus cuadros".



Exposición Fernando Álvarez de Sotomayor (1875-1960) en la Fundación Barrié de A Coruña.


De manera cronológica esta muestra se adentra en las décadas de trabajo del gallego, un pintor que, en palabras de Barón, "es necesario reconocer puesto que en las últimas décadas del siglo XX de asimilación en España de las vanguardias este y otros artistas quedaron marginados por la crítica y por el público".


En su intervención, el especialista del Prado agradeció las prestaciones recibidas por numerosas instituciones y también por la propia familia del pintor que se pueden ver de manera habitual en el Museo de Belas Artes de la ciudad. Los familiares también han donado el archivo familiar al Prado, un gesto que "nos enriquece para profundizar en su figura".

Las dos vertientes de Álvarez de Sotomayor

La exposición da muestra de las dos grandes temáticas en la obra de Álvarez de Sotomayor: los retratos y los cuadros de costumbres.

En el caso de los primeros destacan ejemplos como los de La reina Victoria Eugenia (1924-1925) o el de Alfonso XIII (1905), con un estilo en el que "tiene desenvoltura y una difícil facilidad propia de grandes pintores de la tradición española como Velázquez o la elegancia de maestros flamencos y británicos".

Precisamente, la influencia de la pintura flamenca está patente en su obra. Muestra de ello es Rincón de Brujas (1902), que con su luz le diferencia de precedentes como Sorolla y marca sus rasgos de identidad que continúa en Segovia y a partir de 1905 ya en Galicia.

En tierras gallegas representó cuadros costumbristas como Comida de boda en Bergantiños (1916-1917) o Pescadoras de la Mariña (1920-1924).

Estos temas de costumbres y retratos "elegantes" son temas en los que el pintor profundizó con el avance del siglo XX y que mantuvo después de la Guerra Civil. Con ellos conviven otros como los asuntos mitológicos, las visiones de figuras femeninas solitarias y el paisaje.


Esta exposición supone una continuación del catálogo publicado por la propia Fundación Barrié hace ya 20 años con el objetivo de acercar al público a este artista; una meta que también se marca esta muestra.





LA PEDRERA

 

Cristina Iglesias: «Hago obras, esculturas, que no son del todo inertes»



Con 'Pasajes' la escultora vasca se embarca en la elaboración de un 'recorrido escultórico' en La Pedrera que pone en valor las aportaciones arquitectónicas de Gaudí, con las que dialoga


Cristina Iglesias con su obra creada específicamente para La Pedrera


HASTA EL 25 DE ENERO DE 2026




A CORUÑA

 

'Compromiso con el arte', la exposición que reúne en A Coruña obras de Picasso, Kandinsky o Urbano Lugrís

El proyecto reúne 77 obras de las colecciones de arte de Abanca y Fundación Bancaja

Abanca y Fundación Bancaja han unido obras de sus colecciones para exponerlas en A Coruña bajo el título de Compromiso con el arte en la sede de Afundación. El proyecto reúne 77 piezas -53 de Bancaja y 24 de Afundación- que dialogan en diferentes espacios y que permiten al público ver de cerca cuadros de Pablo Picasso, Antón Lamazares, Carmen Calvo, Francisco Bores, Soledad Sevilla, Urbano Lugrís o Wassily Kandinsky.

Es la primera vez que se realiza una exposición tan amplia de los fondos de arte contemporáneo de la Fundación Bancaja fuera de la Comunidad Valenciana. Estará disponible en la sede Afundación de A Coruña, en el Cantón Grande, hasta el 31 de enero.

"El arte es la gran herramienta de convivencia y cohesión social, capaz de conectarnos e igualarnos", destacó en la presentación el presidente de Afundación, Miguel Ángel Escotet, quien reconoció que el título Compromiso con el arte "no es una elección casual, es una declaración de principios, una referencia directa a la historia y al esfuerzo continuo" de ambas instituciones. "Esta muestra simboliza la colaboración institucional y la visión compartida y nuestra forma de entender el arte", comentó.

El presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, puso el foco en "el hito que supone la presentación tan diversa y extensa de parte de nuestros fondos de arte contemporáneo fuera de nuestro territorio de origen". Aseguró que la selección de las obras "no fue una tarea fácil" porque el objetivo es que "artistas contemporáneos gallegos y valencianos conversen con artistas internacionales".

La exposición, comisariada por Fernando Castro Flórez, comienza en la tercera planta del edificio con una serie de obras seleccionadas que muestran la vitalidad de las vanguardias, a través de artistas como Pablo Picasso, Kandinsky, Juan Gris o Georges Braque. El segundo bloque expositivo se centra en los desarrollos de la pintura abstracta. En este espacio de "búsqueda serena", en palabras del comisario, destacan nombres como Teixidor, Scully, Usle, Förg, Mompó o Knoebel.

El recorrido acerca el público al pop español y a otras manifestaciones figurativas estéticamente cercanas al mismo, con especial presencia de artistas valencianos. Están representados Equipo Crónica, Equipo Realidad o artistas como Juan Genovés, además de otros creadores como Juan Barjola, Darío Villalba, Anzo, Luis Gordillo, Carlos Alcolea, Manolo Valdés o Eduardo Úrculo.

Otra de las salas está dedicada a las ensoñaciones oceánicas, partiendo de las fascinantes visiones marineras de Urbano Lugrís, que se encuentran acompañadas por obras de Axel Hütte, Carmen Calvo y Julian Opie. En la planta baja se dispone la mirada al goce con la evocación de la naturaleza y el contexto urbano. Destacan las fotografías de José Manuel Ballester o Günther Förg, las arquitecturas de Miquel Navarro y la forma esencial dispuesta en la Columna de Venus (1988) de Andrés Alfaro.

El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, afirmó en el acto de inauguración que "esta muestra es un ejemplo de cómo el arte permite trascender fronteras, y confirma el compromiso de Abanca y la Fundación Bancaja con la cultura, con los creadores y, sobre todo, con el público", ya que, tal y como indicó, esta exposición "es el fruto de una alianza entre dos entidades con sus propios caminos y personalidades, pero con un objetivo común: acercar el arte a la sociedad".

Para Castro Flórez es "un privilegio" formar parte de este proyecto en el que se han selecionado "obras de vanguardia, grabados o cuadros de Picasso y Kandinsky y fotografías". "Sin compromiso no hay cultura", concluyó el comisario.

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martes, 7 de octubre de 2025

BARCELONA

 

La primera exposición monográfica de la escultora vasca Cristina Iglesias llega a Barcelona este otoño

Más de 40 obras de la artista aterrizarán en octubre en la Sala de Exposiciones La Pedrera para adentrar a los visitantes en el universo de la artista.

Por 

 

Fina Miralles, arte y naturaleza en el Premio Nacional de Artes Plásticas 2025

El jurado reconoce su papel decisivo en la incorporación del feminismo y la conciencia ecológica al arte contemporáneo español


La artista Fina Miralles posa para los medios junto a su obra “Paisaje. Mar”. (EFE/Quique García)


La artista catalana Fina Miralles (Sabadell, 1950) ha sido distinguida con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2025, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El jurado ha querido subrayar su “rol pionero desde los años 70 en el marco del feminismo y posturas ecologistas tempranas”, así como la potencia simbólica de una obra que “reivindica la relación del ser humano con la naturaleza” y mantiene una vigencia plena medio siglo después.

 

Miralles pertenece a esa generación de creadoras que rompieron las fronteras entre el arte y la vida, entre el gesto político y el acto poético. Desde sus primeras acciones conceptuales, su trabajo ha sido una indagación constante sobre la identidad, el cuerpo y la tierra, adelantándose a discursos que hoy resultan centrales: el ecofeminismo, la crítica a las estructuras de poder y la búsqueda de una mirada holística sobre la experiencia humana.

El cuerpo como territorio y resistencia

Formada en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, Miralles irrumpió en los años setenta en un contexto dominado por la experimentación y la resistencia cultural. Obras tempranas como Natura morta (1972), Dona-arbre (1973) o Relació del cos amb elements naturals en accions quotidianes (1975) son ejercicios de fusión entre cuerpo y paisaje, donde el gesto artístico adquiere una dimensión ritual y política.

 

Su trabajo dialoga con las corrientes del land art, pero también con la introspección simbólica del arte povera o el activismo del arte feminista europeo. En los espacios de la vanguardia catalana —Sala Vinçon, Sala Tres o el Espai 13 de la Fundació Joan Miró— Miralles trazó un lenguaje propio, ajeno a la retórica, que apostaba por lo natural como territorio de libertad.

Miralles pertenece a esa generación de creadoras que rompieron las fronteras entre el arte y la vida, entre el gesto político y el acto poético

 

Durante los años ochenta, su obra adoptó un cariz más matérico y pictórico, visible en proyectos como Doble horitzó (1979-1981), en los que la acción performativa se transforma en pintura y contemplación. Esa evolución desembocó, con el cambio de siglo, en un arte más introspectivo, cultivado desde su retiro en Cadaqués, donde desarrolló las “fotoacciones”, ejercicios de contemplación y permanencia.

 

Las exposiciones retrospectivas de los últimos años —De les idees a la vida (Museu de Sabadell, 2001), Naturaleses naturals 1973-2016 (Museo Arqueológico Nacional, 2016) o Soc totes les que he sigut (MACBA, 2020)— han contribuido a situar a Miralles como una figura esencial para comprender el arte conceptual en España y la genealogía del pensamiento feminista en la creación contemporánea.

 

El jurado ha elogiado la capacidad de Miralles para "prolongar la vigencia de su obra"

 

Su obra forma parte de colecciones como las del Museo Reina Sofía, el MACBA o el Museu d’Art de Sabadell, y en 2018 recibió el Premi Nacional d’Arts Visuals de la Generalitat de Catalunya. Su reconocimiento con el Premio Nacional de Artes Plásticas refuerza una trayectoria que ha trascendido modas y escuelas, manteniendo siempre un compromiso con la libertad y la conciencia ecológica.

 

El jurado ha elogiado la capacidad de Miralles para “prolongar la vigencia de su obra hasta el presente”, así como su “aguda reflexión crítica del poder en todos sus aspectos”. En los últimos años, su trabajo textual ha explorado la dimensión espiritual y filosófica del arte, cuestionando las jerarquías y los dualismos sobre los que se ha construido la modernidad.

 

Presidido por Ángeles Albert, directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, y con Jesús María Carrillo como vicepresidente, el jurado ha contado entre sus miembros con figuras como Pedro G. Romero —Premio Nacional 2024—, Immaculada Prieto (Museu Tàpies), Beatriz Herráez (Artium Museoa) o Juan Vicente Aliaga, profesor y crítico de arte.