viernes, 29 de mayo de 2026

MUSEO REINA SOFIA

 

Dulce venganza, la primera exposición individual de la obra de Felix Gonzalez-Torres en Madrid

La exposición puede visitarse del 27 de mayo al 12 de octubre de 2026


  • El Museo Reina Sofía acoge la primera presentación a gran escala de la obra del artista estadounidense de origen cubano en la capital.
  • La exposición, que reúne más de cincuenta obras de Gonzalez-Torres en distintos formatos, incluidas sus esculturas hechas de las pilas de papel o montones de caramelos que el público puede tomar y que pueden ser repuestos indefinidamente, podrá visitarse en la Planta 1 del Edificio Sabatini y se extenderá en la ciudad mediante carteles instalados en varias estaciones de metro.
  • La Fundación Museo Reina Sofía, en su misión de apoyar al Museo, colabora en esta exposición mediante la adquisición de una obra.

El director del Museo Reina Sofía, Manuel Segade, ha presentado hoy la exposición Felix Gonzalez-Torres: Dulce venganza junto con los comisarios de la muestra, Alejandro Cesarco y Nancy Spector. Para Manuel Segade, la figura de Felix Gonzalez-Torres «es paradójica como el propio título de la exposición, porque precisamente su trabajo tiene una aparente levedad, una suavidad melancólica, pero que también incluyen una enorme fuerza política y de acción».

Sobre esta muestra, Alejandro Cesarco, comisario, apuntas que se en ella «nos aproximamos al oxímoron “dulce venganza”, no solo como un título, sino como un marco conceptual, una herramienta para entender el uso sostenido que el artista de la sutileza, la multiplicidad y la paradoja como estrategias artísticas. Aquí dulzura y venganza no son opuestos, coexisten. La seducción se vuelve política, la belleza se convierte en una forma de constatación, la abstracción de una estrategia de resistencia».

Por su parte, la cocomisaria de la exposición, Nancy Spector, ha destacado que «siempre me quedo totalmente impresionada por la visión y la relevancia cultural de la obra de Gonzalez-Torres. Aunque su obra se realizó como respuesta a un tiempo y un lugar específico —en concreto Nueva York y Estados Unidos a finales de los 80 y principios de los 90, durante la presidencia de Ronald Reagan y la epidemia del SIDA—, su obra se puede aplicar al tiempo en el que vivimos hoy en día».

Del 27 de mayo al 12 de octubre de 2026, la Planta 1 del Edificio Sabatini alberga una exposición dedicada a la obra de Felix Gonzalez-Torres (Guáimaro, Cuba, 1957 – Miami, Estados Unidos, 1996), una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo de las últimas décadas. Su obra, caracterizada por su efimeridad, su naturaleza participativa, su rigor conceptual y sus profundas dimensiones políticas y emocionales, continúa influyendo de manera decisiva en las nuevas generaciones de artistas. 

Felix Gonzalez-Torres: Dulce venganza incluye más de cincuenta obras del artista, presentadas en un espacio expositivo adaptado arquitectónicamente para la ocasión. Cuenta con préstamos de instituciones como el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York, el San Francisco Museum of Modern Art o Glenstone de Potomac, Maryland, entre otras, así como de colecciones privadas. Asimismo, esta exposición ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Félix González-Torres.

La ciudad de Madrid fue un lugar emocionalmente complejo para Gonzalez-Torres. En 1971, fue enviado a España como parte de un programa destinado a trasladar a niños desde Cuba para alejarlos del régimen. Permaneció aquí durante un breve periodo antes de trasladarse a Puerto Rico y más tarde a Nueva York, donde pasaría la mayor parte de su vida adulta. No regresó a la ciudad hasta 1991, con motivo de una exposición colectiva. Al recordar ese primer regreso, escribió: «… Volví a Madrid casi veinte años después —dulce venganza—». Bajo esta noción de «dulce venganza», la exposición propone, en palabras de sus comisarios, «una comprensión del poderoso uso de la diferencia, la contradicción y la paradoja a lo largo de los distintos conjuntos de obras que reúne».

Los trabajos de Felix Gonzalez-Torres operan dentro de un conjunto de principios, instrucciones y posibilidades. Por ejemplo, ciertas obras, compuestas por materiales producidos comercialmente, se fabrican de nuevo para cada presentación. Asimismo, los retratos de texto son modificables; la persona o institución que posee el retrato, así como quienes son responsables de exhibirlo, pueden alterar su contenido. De este modo, el artista cuestiona las nociones de autoría y permanencia, adoptando la flexibilidad y la interpretación abierta.

La obra de Gonzalez-Torres es inseparable del contexto en el que desarrolló su práctica, marcado por la crisis del sida y las políticas conservadoras en Estados Unidos durante las décadas de 1980 y 1990. Como artista queer, desarrolló un lenguaje visual deliberadamente inestable y profundamente personal, marcado por la muerte de su pareja a causa del sida en 1991. Consciente de la inminencia de su propia muerte por la misma enfermedad, Gonzalez-Torres anticipó el futuro de su obra y dejó un legado influyente en el que las formas estéticas se convierten en vehículos de resonancia emocional y urgencia política.


Felix Gonzalez-Torres. “Untitled” (Revenge), 1991. Caramelos azules en envoltorios transparente, suministro inagotable. Las dimensiones totales varían con la instalación, y “Untitled”, 1989. Serigrafía sobre papel enmarcada.  

Vista de sala de la exposición Felix Gonzalez-Torres: Dulce venganza. Museo Reina Sofía, 27 de mayo a 12 de octubre, 2026. Comisariado por Alejandro Cesarco y Nancy Spector. Fotografía: Roberto Ruiz © Estate Felix Gonzalez-Torres



viernes, 22 de mayo de 2026

MUSEO REINA SOFIA

 

Alberto Greco

Viva el arte vivo



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MUSEO REINA SOFIA

 

La historia no se repite, pero rima. Dumile Feni: Guernica africano


Dumile Feni, Guernica africano, 1967. University of Fort Hare

© Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust


La historia no se repite, pero rima es un nuevo programa del Museo Reina Sofía que pretende establecer un diálogo entre Guernica (1937) de Pablo Picasso y otras obras de arte significativas que presenten ciertos paralelismos en sus modos de representación o preocupaciones temáticas, pero procedentes de distintos contextos históricos y culturales. En esta primera entrega de la serie, comisariada por Tamar Garb, la emblemática obra de Picasso puede verse por primera vez junto a African Guernica [Guernica africano] (1967) de Dumile Feni (Worcester, Sudáfrica, 1942 – Nueva York, 1991), uno de los artistas clave de la modernidad africana. 

La obra de Dumile Feni, de marcado carácter biográfico, surge en el contexto de violencia estatal y opresión racial institucionalizada del apartheid sudafricano. Creado durante la década de 1960, African Guernica invoca la obra de Picasso, no solo en su título sino en sus sinergias

con el vocabulario visual del artista español. De esta manera, el gran dibujo a carboncillo de Dumile Feni recurre también a la simplificación y distorsión expresiva de las figuras, al tono monocromático y la iluminación dramática, a la abstracción y dislocación del espacio o, incluso, a las conjunciones entre animales y seres humanos. Pero no son solo los elementos formales los que resuenan en las versiones española y africana de Guernica, también es crucial el uso compartido de una escala monumental para poner de relieve la violencia inherente a todas las situaciones de guerra, discriminación y opresión de la historia.

Aunque se ha expuesto con frecuencia en Sudáfrica, African Guernica nunca ha viajado al extranjero. Dispuesto en estrecha relación con la obra de Picasso por primera vez, esta presentación invita a quienes visitan la exposición a especular sobre las semejanzas y diferencias de las dos obras, realizadas en contextos históricos y geográficos diferentes, así como a conocer otras obras del artista sudafricano que también forman parte de la presentación. El enfrentamiento entre el grito de angustia antibélico de Picasso en el escenario de la Guerra Civil española con el dibujo sudafricano creado treinta años después en el contexto de cruda violencia del apartheid sudafricano invita a reflexionar de forma crítica sobre diferentes cuestiones que la muestra plantea. 

La historia no se repite, pero rima es un ciclo de intervenciones en la colección del Reina que consisten en yuxtaponer un equivalente al Guernica de otro tiempo o ámbito geopolítico, contextualizado por un trabajo académico de historia del arte como marco inter­pretativo. El título del ciclo es una frase tradicionalmente atribuida al escritor Mark Twain, pero apócrifa, jamás escrita por el autor.


EDIFICIO CASTELAO (PONTEVEDRA)

 

Arte en parella. Mercedes Ruibal-Agustín Pérez Bellas

Fechas: 30/04/2026 - 28/06/2026
Localización: Edificio Castelao


Comisaria: Cristina Villaverde Ruibal

El centenario del nacimiento de la pintora Mercedes Ruibal (Pontevedra, 1926) es el momento para reivindicar dos trayectorias artísticas que, aunque recientes, sufren de cierto olvido. En Argentina se sitúan los inicios de Mercedes, donde se forma junto a Laxeiro y en sus visitas a los museos de Buenos Aires. Retornada a Galicia, se casa en 1958 con el arquitecto Agustín Pérez Bellas (Vigo, 1927), también enamorado de la pintura. Los dos abren en esta década sus novedosas propuestas pictóricas, que presentan en galerías gallegas para, posteriormente, dar el salto con su obra a Madrid y Barcelona.

Comprometidos con el movimiento antifranquista, trasladan a su creación contenidos sociales y de denuncia que compartirán, siempre con estilos bien distintos e incluso plásticamente lejanos, con el mundo de la mujer, en el caso de Mercedes, y con una obra gráfica desarrollada mayoritariamente por medio de tintas negras, en la creatividad de Pérez Bellas. Mercedes Ruibal fue sensible a los conflictos bélicos y políticos de los años sesenta y setenta y reflejó en su obra, en plena dictadura, la guerra de Vietnam y el golpe de Estado en Chile, que compatibiliza con una pintura basada en la tradición gallega, con la que recrea con fortaleza el ámbito femenino.

Con estancias formativas en Italia, donde se relacionan intensamente con Rafael Alberti, esta pareja de artistas mantuvo contactos con buena parte de la intelectualidad española y gallega, que admiraba tanto la creatividad de Mercedes, fallecida en 2003, como el crudo y sensual firmamento de las series negras de Pérez Bellas, prematuramente fallecido en Vigo en 1982. 

jueves, 21 de mayo de 2026

ARTE SIN PREJUICIOS

 

‘Ojos, nariz y boca’, una exposición para ver el arte sin prejuicios

Art Singular

Comisariada por Carles Guerra, reúne trabajos que rara vez se ven en museos o galerías y plantea una mirada sin etiquetas sobre obras creadas en talleres de entidades sociales



El hotel Eurostars Grand Marina acoge la exposición 'Ulls, nas i boca'

Aegaca


Obras potentes y diversas. Expansivas o mínimas. Con el gesto centrado en la gráfica o que apuestan por la expresividad del color... Puro arte en lenguajes diversos y sin artificios, ni siquiera un marco que defina sus contornos, que las realce, porque no lo necesitan. En las paredes del hotel Eurostars Grand Marina se despliega Ojos, nariz y boca, una oportunidad única para ver un tipo de trabajos que raramente se exponen en museos, galerías o centros de arte.  La muestra forma parte de la plataforma Art Singular de la Fundació Josep Santacreu, y cuenta con un comisario de excepción, el crítico y curador Carles Guerra, que este año también comisaria el pabellón español de la Bienal de Venecia.

La exposición reúne obras nacidas en talleres de entidades sociales donde el arte aparece como una práctica sostenida, meticulosa y profundamente física, porque los creadores no comparten las mismas condiciones de vida ni todos gozan de la misma capacidad de obrar, relata Eva Calatayud, también comisaria de la exposición junto con Guerra y que desde hace años realiza una labor constante en el desarrollo de los talleres y el acompañamiento de los artistas. Ella coordina entidades, edita catálogos y busca comisarios para las exposiciones.

Obras en el hotel Eurostars Grand MarinaAegaca
Obras de la exposición 'Ulls, nas i

Frente a la idea de la inspiración repentina, el comisario Guerra describe un trabajo construido desde la repetición y la atención continua. “Lo que hicimos fue abrir carpetas y más carpetas para poder extraer aquellos momentos que señalan una manera de hacer muy especial, muy única”, explicaba en la inauguración de la muestra. Ese proceso, dice, no es casual ni esporádico. Es un sistema de trabajo donde la constancia es tan importante como el gesto: “Este resultado es posible porque hay entidades que ponen muchos recursos, talleres, monitoras y una sensibilidad continuada, no algo puntual”.

La mano profesional que acompaña


Las piezas proceden de centros como Estimia, Ampans, la Fundació Catalana Síndrome de Down, la Fundació Catalana de Paràlisi Cerebral y el centro Art Singular de Guissona, gestionado por la asociación Alba. En todos ellos, el taller se convierte en un espacio de trabajo compartido donde la proximidad es parte del proceso creativo.

“El responsable del taller no es un monitor de manualidades sino personas formadas en bellas artes”, señala Eva Calatayud. Esa figura no impone su manera de ver el arte, sino que acompaña: sugiere materiales, ayuda a decidir formatos, observa cómo el color se organiza sobre el papel o el soporte, y deja fluir.

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BRAGA (PORTUGAL)

 


Muzeu sitúa a Braga en el foco del arte contemporáneo



Anselm Kiefer. La sala permanente dedicada al pintor y escultor alemán Anselm Kiefer (Donaueschingen, 1945) es uno de los espacios estrella del Muzeu, que también tiene puntos de interés notable en autores como Jeff Koons, Alex Katz y Nan Goldin, y otros centrados en el arte luso, como las obras de Fernanda Fragateiro, especializada en arte «in situ»; Pedro Cabrita Reis y Paula Rego.
Brais Suárez


La instalación, en un edificio histórico, muestra la colección privada del empresario José Teixeira, con una sala permanente dedicada al pintor alemán Anselm Kiefer


Al recibir en su despacho, José Teixeira disculpa la presencia de una fotocopiadora: «Por favor, no crea que ese monstruo se va a quedar aquí. Ni eso otro», señala el cableado de un enchufe. «La belleza debe estar en todo, hay una necesidad diaria de buscar lo bello, el bien y la verdad», repite varias veces. Una audaz filosofía con la que dirige a los 4.000 trabajadores de DST Group —uno de los mayores conglomerados de ingeniería de Portugal—, con la que empezó a coleccionar arte en los años ochenta y con la que acaba de inaugurar Muzeu, un centro de arte contemporáneo donde expone su colección privada. Con 1.500 obras, de más de 240 autores, este museo pone en Braga, sin riesgo de exagerar, los focos culturales de toda la Península.

La ciudad, con una escena cada vez más vibrante, solo contaba con un espacio íntegramente destinado al arte contemporáneo, la galería Zet, que también pertenece al empresario. Zet responde a Zé (diminutivo de José) Teixeira, y explica la z en el nombre de Muzeu. En su logotipo, esta aparece representada con la grafía del griego clásico, en una clara alusión filosófica a la idea que Teixeira atribuye a este nuevo espacio: «Debe ser una plaza pública, donde la gente se encuentre y discuta ideas». De ahí que el gran auditorio, de 1.500 butacas, se llame ágora y, de ahí también, las dos obras con que se abre la exposición: la fotografía de Candida Höfer de la iglesia de los jerónimos y el cuadro La hora más silenciosa, de Eduard Resbier, que representa un teatro vacío. Teatro, recogimiento, reflexión, religión… son constantes en el imaginario de Teixeira.

Silencio y búsqueda íntima

«Haremos un ciclo de conferencias sobre el silencio, por la importancia que tiene para la búsqueda íntima», dice este extraño empresario, que cree que «el trabajo de la educación cultural no tiene fin, porque es un proceso», explica, citando al cardenal Tolentino Mendoça: «Dios no tiene límite». Creyente y criado en provincias por una familia de canteros, Teixeira creció leyendo los libros de la biblioteca ambulante de la Fundación Gulbenkian y, a los 20 años, tuvo la idea de pedirle a su padre que financiara la Compañía de Teatro de Braga. Empezaba un largo camino entregado al mundo del arte, que este 25 de abril, con la apertura al público de Muzeu, ofreció a la comunidad.

La fecha de apertura, en el aniversario de la Revolución de los Claveles, no es casual, como tampoco lo es que el ciclo de actividades y conferencias de los primeros seis meses se titule «Abrir abril». «Sin el 25 de abril no tendría nada de lo que tengo, y últimamente se le está cerrando la puerta a esta fecha», reclama, con una visión social que lo ha hecho muy visible en el país. «Más que una responsabilidad, tengo un deber. La riqueza que tenemos fue creada a partir de la comunidad, de sus carreteras, electricidad, hospitales y colegios públicos. Se trata de dar y recibir», insiste.

Lo que en otros casos puede sonar a cliché, aquí es un entusiasmo casi infantil: «Quise democratizar el acceso al arte. Esta colección no puede ser solo para mí. Sentí una felicidad brutal al sacar estas obras de mi casa y ofrecérselas al público». Lo hace en un edificio histórico, con la restauración del arquitecto José Carvalho Araújo y tras una inversión total de 40 millones de euros; a partir de ahora, destinará otros 2,5 millones anuales a mantenimiento y nuevas adquisiciones, que seguirán siendo su decisión: «La colección seguirá obedeciendo a mi gusto. La ideología del museo es mía. El velo está en la vista de quien ve, y este es mi velo».

Aunque Teixeira se ha rodeado de un equipo de expertos, como la directora del centro, Helena Mendes, que participó en la concepción de estas instalaciones desde el 2020. «Yo nunca sé qué va a comprar, pero trabajamos sobre algunos nombres concretos, además de un fuerte programa de actividades paralelas, necesarias en la ciudad», destaca la gestora cultural.

Las exposiciones son de carácter temporal, excepto la espectacular sala permanente dedicada a Anselm Kiefer, en el piso superior. La otra colección permanente está en el campus empresarial DST, con más de 30 obras en el exterior, y edificios de Souto de Moura, Siza Vieira o Norman Foster. En estas salas, ya se pueden ver las obras de artistas lusos de referencia, empezando por la fachada del edificio, intervenida por José Pedro Croft, y siguiendo por Fernanda Fragateiro, Pedro Cabrita Reis, Rui Chafes, Lourdes Castro, Paula Rego…; y también internacionales, como Jeff Koons, Alex Katz, Nan Goldin o el propio Kiefer.

«¿Por qué la gente debe venir a Braga a visitar el Muzeu?», le preguntan. «Para no acabar en una farmacia», bromea Teixeira. O de otra manera: «Muzeu es el lugar que escogimos para compartir con otros lo que nos hace sentir bien, lo que nos hace más humanistas, comprensivos y amantes de la belleza».

(LA VOZ DE GALICIA)

domingo, 10 de mayo de 2026

MUSEO GAIÁS

 

Recorridos guiados por la arquitectura del Gaiás durante mayo


Una anterior visitas por espacios ocultos al público en el Gaiás Sandra Alonso

La Cidade da Cultura mostrará algunos lugares inaccesibles para el público


La Cidade da Cultura organiza visitas singulares por su arquitectura este mes. La primera cita es el día 10, a las 12 horas, y se centrará en el Edificio Fontán. El día 24 se podrán recorrer los espacios expositivos del Museo Gaiás, pero también sus áreas ocultas. El cierre será el día 31 con una ruta por lugares inaccesibles al público atravesando el subsuelo de la montaña y la galería de servicios que conecta el edificio. Las visitas son gratuitas previa inscripción.