Recorridos guiados por la arquitectura del Gaiás durante mayo
| Una anterior visitas por espacios ocultos al público en el Gaiás Sandra Alonso |
| Una anterior visitas por espacios ocultos al público en el Gaiás Sandra Alonso |
Y los marinenses, y quien quiera disfrutar de la obra de Pedrosa, tendremos la oportunidad especial de visitar en el Museo Torres su exposición de cuarenta cuadros de su colección propia que se iniciará el próximo lunes 18 “Día Internacional de los Museos” a las ocho de la tarde y con ello el Concello muestra su intención de mantener la ya tradicional exaltación de nuestros mejores artistas en esta fecha cada año mostrando sus obras como es el caso de Josè Antonio Pedrosa, merecedor de este reconocimiento como pocos por su trayectoria artística e incluso personal.
La exposición está comisionada por el otro valor artístico marinense como es Antón Sobral, quien ha destado a la muestra de Pedrosa como “excepcional e que encantará á xente de Marín”.
Una obra presente en todo el mundo
Pedrosa que se inició en el arte en su pueblo natal, ingreso en el año 1958 en la “Academia de Bellas Artes de San Fernando”, en la capitla de España y allí se formó como el gran pintor que es y que llevó su arte por numerosos paises del mundo con exposiciones sonadas en Sevilla, A Coruña, Brasil, Holanda, Francia, Canadá, Estados Unidos, Marín, Vigo, Barcelona, Alicante, Pontevedra, Córdoba, Valencia, Ourense, A Coruña, Toledo, Talavera de la Reina, Vitoria, Bilbao, San Sebastián y París, lugares donde dejó constancia de su estilo personal de la pintura hasta el punto de que con frecuencia se escucha decir que no hace falta ver la firma en sus cuadros porque basta con mirarlos para saber de su autoría y que se trata de “Unha pintura ancestralmente galega, na que predomina o figurativismo elemental, cun marcado carácter costumbrista e luminoso, sen caer no artificio e cun gran dominio das texturas e da expresividade. Sempre coa técnica do óleo traballado a espátula que tanto caracteriza a súa obra"
Sacerdote de vocación tardía
José Antonio Pedrosa es actualmente sacerdote aunque ya se encuentra en situción de jubilación. Tras haber sido ordenado en Santiago de Compostela, cantó su primera misa en Marín el 10 de julio de 2011 y desde entonces desempeñó su labor sacerdotal en distintas parroquias siendo responsable durante los últimos años de su actividad religiosa en la feligresía de San Xulián hasta su jubilación aconsejada por la edad y por la salud que limitó sus posibilidades ante la exigencia propia del cargo sacerdotal
María Ramallo, alcaldesa de Marín declaró ayer ante el anuncio de la próxima exposición del artista marinense “É unha honra facerlle esta homenaxe a un home moi querido na nosa vila e que leva demostrando que tras os seus pinceles existe unha Galicia inmortal, un apego á nosa terra e unha técnica envexable”.
CARRIOLA DE MARÍN (JULIO SANTOS)
El Centro de Arte Hortensia Herrero acoge hasta octubre la obra de uno de los grandes referentes del arte.
La muestra reúne una veintena de obras, entre las que se encuentran creaciones recientes del artista junto a piezas procedentes de etapas anteriores, trazando una visión amplia de su práctica en las últimas décadas. En su conjunto, estas obras activan un campo de resonancias entre la biografía del artista, la memoria del palacio y la experiencia del visitante.
Con una trayectoria de más de cuatro décadas, José María Sicilia (Madrid, 1954), una de las figuras más relevantes del arte contemporáneo español, ha intervenido las estancias más emblemáticas del Palacio de Liria como la biblioteca, el Salón de baile, el Salón Amores de los dioses, el Salón Estuardo o el Salón Gran Duque, entre otros espacios, reuniendo obras recientes creadas ex profeso, así como una instalación site-specific. Todas ellas, concebidas desde la escucha atenta a las historias latentes que el lugar conserva, estas piezas se entrelazan con la arquitectura y la memoria del edificio y fomentan el diálogo entre la colección de la Casa de Alba y el presente.
Las obras que conforman "Noches y días" ofrecen una visión general de la práctica artística actual de José María Sicilia en la que se solapan técnicas, huellas, impresiones, pintura, fotografía y formas escultóricas de extrema delicadeza y crean piezas únicas que dialogan de forma silenciosa con la colección existente en el palacio. Así, el conjunto despliega una gramática visual sostenida en el reconocimiento de la historia del arte, de los víncuos familiares y de un imaginario cultural compartido.
Estas piezas abren espacios liminales que invitan a la reflexión y, siguiendo narrativas tan antiguas como Las mil y una noches, configuran un relato inacabado de historias dentro de historias, de temporalidades no lineales y de mitologías íntimas que solo son completadas con la presencia del espectador.